viernes, 7 de noviembre de 2014

Columna

Algo más que palabras

Reivindico al individuo como pueblo, no como masa

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor

Reivindico el pensamiento libre, tanto de mente como de corazón y alma, e igualmente, el derecho a observar y, de igual modo, el deber de abrir los ojos para comprender lo que sucede. Estoy seguro que si ahondáramos mucho más en nuestros interiores, cada uno consigo mismo, entenderíamos mucho mejor  el momento actual. Ciertamente, a los dominadores del mundo les interesa la masa, cuanto más aborregada mejor, en lugar de un espíritu libre y pensante. Los pueblos no pueden resignarse a las migajas de un dominio injusto o a crecer a la sombra de los sobornos. Más pronto que tarde, sus moradores, han de salir de las muchas palabras vacías que nos prensan el corazón. Desde luego, una especie que no pone en práctica la coherencia, entre el decir y el hacer, se encamina a su propia destrucción.

El individuo, como miembro de una colectividad, es algo más que una multitud o que una masa inerte, forma parte del corazón de un pueblo y, por consiguiente, cualquier injusticia hecha a cualquier ser humano es también una amenaza hecha a toda la sociedad. Todos dependemos de todos, pero como ciudadanos creativos, comprometidos con el futuro que queremos. Las próximas generaciones avanzarán, precisamente, en razón de ese pensamiento autocrítico que se requiere para abordar la complejidad de los problemas actuales. A pesar de todas la incertidumbres que nos acorralan, hemos de tener la certeza, de no ser absorbido por ninguna tribu para poder ser uno mismo y, a la vez, hemos de poseer la capacidad  de pensar colectivamente como regla de vida.

Naturalmente, bajo estas circunstancias, la tarea de educar se complica porque padres y madres han de afrontar problemas para los que no pueden usar los métodos que sus padres utilizaron con ellos. En consecuencia, son muchos los pedagogos, que insisten en recuperar la capacidad de pensar, en lugar de resolver los posibles conflictos que nos puedan plantear nuestros hijos de forma rápida e impulsiva. A veces el mismo estrés de los padres se contagia en muchos casos de forma automática y sabemos que eso genera vulnerabilidad psicológica, desarrollando trastornos de ansiedad o depresión. Desde luego, enseñar a los hijos a convivir con la incertidumbre requiere desarrollar su inteligencia emocional y creativa, su inteligencia social, y su capacidad crítica, de pensamiento y de reflexión para que tengan respuesta ante los dilemas éticos, los problemas y las rupturas que les irá planteando una sociedad cada día más compleja.


Indudablemente, podremos solventar las dificultades en la medida que aunemos esfuerzos como pueblo, no como masa, en aras del bien común. Ahora bien, tampoco es hora de promesas, ha llegado el momento de la acción. El ser humano no puede esperar más. Hay que hacer algo, y lo hay que hacer de inmediato, antes de que los cimientos como especie se derrumben. Creernos individualmente poderosos es la mayor torpeza. Con frecuencia, fruto de esta altanería, los responsables de la formulación política desconocen las soluciones que el pueblo como tal puede aportar para hacer frente a los retos de hoy en día. Por desgracia, nos hemos endiosado hasta el extremo de considerarnos autosuficientes para todo. Bajo esta atmósfera de despropósitos, lo único que ha espigado por el planeta es una tremenda locura de vanidad y orgullo. Al fin, como dejó escrito el emblemático emperador francés Napoleón: "la masa busca al líder, no porque lo estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad". Ante esta bochornosa realidad hago una propuesta. Un buen examen de conciencia, o si quieren de meditación, a ninguno nos vendría mal. Pienso que sería un buen propósito de enmienda. Dicho queda.

viernes, 31 de octubre de 2014

Llevaron a cabo Concurso de Ofrendas y disfraces del Día de Muertos en la Zona Oriente del Edoméx.

Atlautla, Ozumba, Juchitepec, Cocotitlán, Valle de Chalco, entre otros municipios que continúan avivando estas tradiciones tuvieron una gran afluencia de participantes para la exposición de ofrendas y disfraces con motivo del “Día de Muertos”; donde el primer lugar se llevo 5 mil pesos; el segundo lugar, 3 mil pesos y el tercer lugar, mil pesos. 


















Columna

Algo más que palabras...

CUANDO LA MUERTE ES, NOSOTROS NO SOMOS

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor

Coincidiendo con estas fechas de evocación a nuestros predecesores y de visita a los cementerios, solemnidad de todos los santos y conmemoración de los fieles difuntos, se me ocurre reflexionar sobre la realidad de la muerte, desde una perspectiva puramente literaria; puesto que la misma eternidad engrandece a la literatura como viaje a la existencia. Bajo esta visión digerida y dirigida de lo literario, todas las generaciones han profundizado en el tránsito. El mismo poeta y prosista español, Antonio Machado, nos ha legado el más profundo de los pensamientos: "La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos". Ciertamente, los seres humanos desde siempre se han ocupado y preocupado de su muerte y de sus muertos,  unas veces con cierto temor, otras veces con esperanza. En cierto modo, necesitamos recordar experiencias de vida, sentirnos cercanos unos de los otros más allá de la ausencia o del olvido. Hay un estrecho vínculo entre todos, entre los que caminan y entre los que sueñan, entre los que peregrinan y entre los que duermen, entre los que se aman  y entre los que se dejan recordar.               

Las tumbas son casi un espejo de lo que fueron, del mundo vivido, hasta poder descubrir cómo vivieron, qué amaron y qué les conmovía. Efectivamente, tras esa muerte hay una vida vivida que vale la pena cuando menos meditarla. Contrariamente a lo que se pregona en nuestra sociedad actual, que intenta quitar de nuestra mente el poético pensamiento del trance, de la expiración, a pesar de ser un tema que nos concierne a todos los seres humanos. Recorrer nuestros cementerios, leer sus inscripciones, abrazarse a sus soledades, compartir el silencio, cuando menos es un camino que invita a explorarnos por dentro. A veces, nuestras habitaciones interiores precisan sentirnos acompañados por personas que un día fueron en nosotros hasta nuestra propia vida. Como decía el novelista y político francés, André Malraux, quizás "la muerte sólo tenga importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida". Sea como fuere, una gran parte de la humanidad nunca se ha resignado a creer que más allá de la agonía no existe simplemente nada. Tal vez tengamos miedo, porque tenemos recelo a ese vacío, a ese partir hacia lo desconocido. Al fin, uno piensa que todo tiene su tiempo y su morada. Y que ahora soy nada, pero mañana puedo ser algo. A lo mejor con ser un verso más del aire, hallo el consuelo que no encuentro en el planeta.
Naturalmente, precisamos sentirnos eternos y acompañados, confiar en alguien o en algo. Para los creyentes es el mismo Cristo quien nos sostiene a través de la cruz que él mismo padeció. Para los que no lo sean, también se tienen que sentir confiados en algo, como puede ser en un cambio de cometido, o en un vuelo hacia otra dimensión. Al respecto, decía otro escritor francés, François Mauric, que "la muerte no nos roba los seres amados; al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo". Es verdad, la propia vida sí que en ocasiones nos los roba y, además, definitivamente. O tampoco, porque el ser humano surge de la tierra y a la tierra vuelve. Esta es la realidad más evidente que no debemos olvidar jamás, al igual que no podemos dejar de lado a las numerosas víctimas de toda clase de crímenes y de toda forma de violencia. Y aunque, "cuando la muerte es, nosotros ya no somos" - como dijo Machado-, también tiene bien poco sentido la pena capital, a la que habría que abolir de la faz de la tierra, puesto que es otro atentado más, una especie de crimen legal contra la dignidad humana y el derecho a la vida. Tantas cosas podríamos mejorar si pensáramos más en la hora suprema. Seguro que tomaría más consistencia si aún cabe, el deseo de inmortalidad que habita en nuestros corazones. 

martes, 28 de octubre de 2014

Moreno Valle inaugura la galería “Tesoros de Catedral”; un atractivo más para el turismo nacional e internacional

  • La muestra se encontrará de manera permanente en tres salas de la Casa de la Cultura

El gobernador Rafael Moreno Valle inauguró con el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, la galería “Tesoros de Catedral”, una muestra que por su riqueza de obras pictóricas, escultóricas y objetos de uso personal, se convertirá en uno de los principales atractivos del estado para el turismo nacional y extranjero, aseguró el mandatario.

Previo a un recorrido inaugural por la muestra en la Casa de la Cultura, el mandatario reiteró el interés de su administración por conservar la riqueza histórica de Puebla y reconoció la disposición del arzobispado para suscribir el convenio que permitió destinar recursos en la restauración de obras y ponerlas en exhibición.

“Lo expuesto en la Catedral era sólo una parte de todo lo que se tiene y, reconociendo que había problemas con algunos cuadros y objetos que no estaban siendo bien resguardados o que requerían intervenciones, le ofrecí al arzobispo suscribir un convenio por el que el Estado aporta recursos para restaurar las obras y a la vez hicimos una inversión de 16 millones de pesos en este inmueble para dejarlo en óptimas condiciones”, explicó el gobernador, con lo que la Casa de la Cultura se convertirá en el Museo de los Tesoros de la Catedral.

Por su parte, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, expresó su satisfacción porque después de años de planear este proyecto, se puedan exponer óleos, esculturas, vestiduras litúrgicas, libros de coro y objetos personales de los obispos anteriores como pectorales o anillos.

“Quiero agradecer al gobernador que nos facilite estos espacios que también fueron claustros de Palafox, de la iglesia, del seminario y que ahora,  con este tema, Regina Angelorum, podamos admirar vestiduras litúrgicas, objetos sagrados, óleos y esculturas con el tema de la Virgen María que es la patrona de la Catedral”, señaló ante invitados especiales como el alcalde Antonio Gali y los diputados locales, Jorge Aguilar Chedraui y Susana Riestra Piña.

A su vez, Luis Maldonado Venegas, secretario General de Gobierno, señaló que con esta muestra, la Catedral de Puebla se coloca a la vanguardia de las grandes catedrales del mundo, al contar con un recinto destinado exclusivamente a mostrar su acervo.

“Son muchos los significados de esta primera exposición que tiene como eje central a la Virgen María y como punto de partida, la pintura de Cristóbal de Villalpando de la Inmaculada Concepción, así como obras de otros pintores como Juan Rodríguez Juárez y Luis Berruecos”, detalló ante autoridades eclesiásticas y los secretarios de Turismo, Roberto Trauwitz Echeguren, y de Educación Pública, Jorge Cruz Bermúdez.
La exposición, denominada Regina Angelorum, está distribuida en tres salas que alcanzan los 272 metros cuadrados de área expositiva y el acondicionamiento del espacio incluyó la instalación de sistemas de seguridad como sensores de humo y presencia, circuito cerrado de televisión, entre otros mecanismos para garantizar la integridad de las muestras.