miércoles, 3 de octubre de 2018
martes, 2 de octubre de 2018
Columna
Algo más que palabras
LA DECENCIA Y LA DOCENCIA
“Contar historias inspiradoras para promocionar los derechos
humanos, puede contribuir a ese impulso moral, tan necesario en el momento
presente, al menos para estar en paz con nosotros mismos”
Todo es cuestión de decencia y docencia, de esfuerzo y de
lucha por un empleo decente para poder vivir con decencia; y, también, de una
preparación previa a través de un responsable cuerpo docente, algo verdaderamente
vital para reconducirnos como especie pensante a un efectivo y creciente avance
humano, tanto espiritual como material. En efecto, necesitamos ascender para
dignificarnos; de ahí, la importancia de los enseñantes, que únicamente una
personalidad sensata y equilibrada puede asumir.
Me alegra, en consecuencia, que, con motivo de la
celebración del Día Mundial de los Docentes (5 de octubre), este año se
aproveche la ocasión para recordar a la comunidad internacional que “el derecho
a la educación implica el derecho a docentes cualificados”, o sea vocacionales,
dispuestos a dar lo mejor de sí, que no es otra que ofrecerlo con amor. Desde
luego, hemos de enseñar más allá de unos meros contenidos o programas. Hace
falta imprimir en los educandos los valores realmente de la vida, que son
aquellos que crean armonía en la sociedad. Sin duda, la mejor didáctica, la más
motivadora, germina de una relación profesor-alumno, donde todos han de
sentirse fusionados con la tarea educativa, sin obviar la potestad del maestro
y el respeto del discípulo, con la colaboración de la familia.
Hoy más que nunca, precisamente, hace falta activar modelos
éticos razonables, que nos ayuden a convivir, a ser piña, promoviendo valores y
principios a través de la vida hogareña. Sin duda, es menester que la decencia
pública proteja los valores esenciales de toda vida. A propósito, con la
aprobación del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 sobre educación, y de la
meta 4.c (ODS 4.c) que reconoce que los docentes son esenciales para la
consecución de la Agenda 2030 de Educación, la onomástica de los Docentes se ha
convertido, a mi juicio, en la ocasión idónea para hacer un balance de los
logros y reflexionar acerca de la manera de hacer frente a los desafíos que
perduran en la promoción de la docencia, como puede ser la pérdida de
autoridad. Los datos hablan por sí mismos. Se estima que, en total, 264
millones de niños y jóvenes no están escolarizados y, según el Instituto de
Estadística de la UNESCO, se necesita contratar a unos 69 millones de nuevos
docentes para alcanzar los objetivos de impartir educación universal primaria y
secundaria de aquí a 2030. Esta carencia de personal docente se acentúa más
entre los sectores vulnerables de la población, es decir, entre las niñas, los
niños con discapacidad, los refugiados y los migrantes, y los niños pobres que
viven en zonas rurales y remotas del planeta.
Por ello, si los docentes formados y cualificados son
esenciales para el derecho a la educación, también los líderes políticos honestos
y las instituciones ejemplarizantes, máxime las del Estado social y democrático
de Derecho, han de trabajar conjuntamente por esa vocación de servicio a toda
la ciudadanía, con especial hincapié hacia esos moradores que tienen poca
esperanza de seguir viviendo, al encontrarse por debajo de cualquier definición
racional de la decencia humana. Contar historias inspiradoras para promocionar
los derechos humanos, puede contribuir a ese impulso moral, tan necesario en el
momento presente, al menos para estar en paz con nosotros mismos. Ese es el
objetivo de una iniciativa que se lanzó recientemente en la sede de las
Naciones Unidas en Nueva York, en una época en que estos principios
fundamentales están bajo ataque en muchas partes del mundo.
Ciertamente, la iniciativa, “Buenas historias de derechos
humanos”, coincide con la celebración este 2018 de tres efemérides ligadas a
los derechos humanos: el 70º aniversario de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos; el 25º aniversario de la Declaración y Programa de Acción de
Viena; y el 20º aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los
Defensores de los Derechos Humanos. Ojalá esto nos sirva para repensar y ser
más coherentes con nuestras acciones, puesto que la persistencia de tal pobreza
nos deshumaniza y degrada. Por otra parte, la Declaración Universal de los
Derechos Humanos ha de ser el documento guía. No lo dejemos arrinconar y, en
cualquier caso, jamás olvidemos que intenta delimitar qué cosas son indecentes,
o si quieren inaceptables, para cualquier cultura e individuo. Está visto que
necesitamos corregirnos cada amanecer. Acostumbrémonos, pues, a que la regla de
los hábitos avive en nosotros las honestas costumbres.
Víctor Corcoba Herrero/ Escritor
Llaman a crear consensos en favor de los pueblos indígenas
Toluca, México.
La diputada Juliana Felipa Arias Calderón, presidenta de la
Comisión de Asuntos Indígenas, exhortó a sus compañeros a contribuir de forma
comprometida a crear consensos en favor del bienestar de los pueblos indígenas.
Al instalar este órgano parlamentario, la legisladora de
Encuentro Social señaló que es necesario generar mecanismos de participación de
los pueblos indígenas de manera que tengan mayor representatividad y, por ende,
reflejen en mayor medida su sentir. “El reconocimiento jurídico de los pueblos
indígenas como sujetos de derecho público es tema obligado para el pleno
ejercicio de su libre determinación y autonomía”, manifestó.
Propuso eliminar de la normatividad estatal el término
“indígena”, por tener una carga conceptual peyorativa y discriminatoria; “somos
pueblos originarios”, concluyó.
La diputada María de Jesús Galicia Ramos, de morena,
secretaria de la comisión, luego de señalar su origen otomí, dijo ser testigo
del olvido en que viven los grupos indígenas, así como de su desprotección jurídica
o gubernamental: “cuando quieren acercarse a alguna autoridad son ignorados por
la forma en que visten o la forma en que hablan”.
Estableció que los diputados de su partido están
comprometidos a dar voz y resolver los problemas de los cinco pueblos originarios
del estado y de los migrantes de otras entidades, esfuerzos que estarán
encaminados a lograr igualdad de oportunidades y condiciones de desarrollo.
Imelda López Montiel, legisladora del PT y prosecretaria de
la comisión, luego de señalar que pertenece al pueblo mazahua, aseveró que será
la voz de las cinco etnias mexiquenses e hizo un llamado a sus compañeros a
concretar los cambios requeridos para atender la pobreza y la marginación que
padecen los pueblos indígenas.
El diputado Reneé
Rodríguez Yánez, del PAN, estableció que su bancada apoyará la creación de
políticas públicas que incidan en el desarrollo de los pueblos indígenas,
velando siempre por el respeto a su cultura, tradiciones y costumbres.
El legislador manifestó su beneplácito por pertenecer a esta
comisión, que habrá de atender las necesidades de los pueblos originarios, pues
aportan a la identidad, historia, cultura y conocimientos ancestrales.
El diputado Israel Plácido Espinoza, del Grupo Parlamentario
del PRI, hizo un llamado a la reflexión en este tema, ya que el Estado de
México es la entidad del país con mayor número de grupos y población étnica, y
se comprometió a trabajar para establecer estrategias que mejoren el desarrollo
de los pueblos indígenas, con respeto a sus tradiciones.
La legisladora María del Rosario Elizalde Vázquez, de
morena, dijo que trabajarán para hacer valer los derechos de los pueblos
originarios y que junto con la comisión de Desarrollo Turístico y Artesanal que
preside, impulsarán su progreso económico y social.
También son parte de esta comisión la diputada Rosa María
Zetina González, de morena; los diputados Max Agustín Correa Hernández, del
mismo partido, y Marlon Martínez Martínez, del PRI. En la sesión se nombró a
Juan Manuel Flores Díaz secretario técnico de este órgano colegiado.
PUGNARÁ COMISIÓN POR EL RESPETO A LA DIGNIDAD DE PERSONAS
VULNERABLES
Al presidir la instalación de la Comisión para la Atención
de Grupos Vulnerables, la diputada Alicia Mercado Moreno (morena) dijo que
desde órgano legislativo se impulsarán políticas transversales que ayuden a
alcanzar la igualdad y eliminar la discriminación a las personas en situación
de vulnerabilidad.
Dijo que esta comisión dejará constancia de su compromiso
con los grupos vulnerables mediante la promoción y protección de los derechos
humanos, especialmente de niñas, niños, adultos mayores y cualquier persona que
se encuentre en esa condición.
“Como representantes populares y miembros de esta comisión
estamos comprometidos con el respeto a la dignidad humana y, por lo tanto, las
acciones que llevaremos a cabo estarán encaminadas a perfeccionar las leyes
estatales y a suprimir actitudes y costumbres que impliquen discriminación de
hecho o derecho”, apuntó.
La legisladora Rosa María Pineda Campos (PES), secretaria de
la comisión, indicó que se debe legislar con espíritu de inclusión, con la
visión de que no se trata de asistencialismo, sino de generar el desarrollo
pleno a las personas pertenecientes a los grupos vulnerables.
La prosecretaria, Elba Aldana Duarte, dijo que morena ha
basado su composición en escuchar a la ciudadanía y tienen un diagnóstico claro
de las necesidades de los grupos vulnerables, por lo que se pronunció por
legislar para evitar barreras, limitaciones y prejuicios.
La diputada Araceli Casasola Salazar advirtió que el Grupo
Parlamentario del PRD se compromete a ser objetivo y propositivo en todos los
asuntos que atañen a la sociedad mexiquense: “Trabajaremos por la atención a
las niñas, niños, jóvenes en situación de calle, migrantes, personas con
discapacidad, adultos mayores y la población indígena del estado”.
Agregó que trabajarán en las leyes para que las personas
sujetas a vulnerabilidades gocen y ejerzan plenamente su derecho de acceso
efectivo a la justicia, para que prevalezca el principio de igualdad social.
La diputada Imelda López Montiel, del PT, hizo patente su
disposición y convicción para que las propuestas tengan más beneficios y
mejoren la calidad de vida de este sector de la población.
La legisladora Lilia Urbina Salazar estableció que el PRI
está comprometido a construir escenarios de diálogo, análisis y consensos con
las diferentes fuerzas políticas, siempre en función de procurar puentes de
comunicación y entendimiento que den solución a las demandas ciudadanas.
Indicó que el propósito de esta comisión debe ser el
fortalecimiento del marco jurídico que permita diseñar políticas públicas para
la creación de nuevas instituciones que apoyen a las personas en estado de
vulnerabilidad; exhortó a las dependencias a poner en marcha programas para el
acceso a mejores oportunidades de desarrollo a esta población.
También forman parte de esta comisión las diputadas Brenda
Selene Aguilar Zamora (PRI), Claudia González Cerón y el diputado Dionicio
Jorge García Sánchez, ambos de morena. Marco Antonio Ramírez Ramírez fue
nombrado secretario técnico.
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