martes, 2 de octubre de 2018

Columna

Algo más que palabras

LA DECENCIA Y LA DOCENCIA
“Contar historias inspiradoras para promocionar los derechos humanos, puede contribuir a ese impulso moral, tan necesario en el momento presente, al menos para estar en paz con nosotros mismos”
               
Todo es cuestión de decencia y docencia, de esfuerzo y de lucha por un empleo decente para poder vivir con decencia; y, también, de una preparación previa a través de un responsable cuerpo docente, algo verdaderamente vital para reconducirnos como especie pensante a un efectivo y creciente avance humano, tanto espiritual como material. En efecto, necesitamos ascender para dignificarnos; de ahí, la importancia de los enseñantes, que únicamente una personalidad sensata y equilibrada puede asumir.

Me alegra, en consecuencia, que, con motivo de la celebración del Día Mundial de los Docentes (5 de octubre), este año se aproveche la ocasión para recordar a la comunidad internacional que “el derecho a la educación implica el derecho a docentes cualificados”, o sea vocacionales, dispuestos a dar lo mejor de sí, que no es otra que ofrecerlo con amor. Desde luego, hemos de enseñar más allá de unos meros contenidos o programas. Hace falta imprimir en los educandos los valores realmente de la vida, que son aquellos que crean armonía en la sociedad. Sin duda, la mejor didáctica, la más motivadora, germina de una relación profesor-alumno, donde todos han de sentirse fusionados con la tarea educativa, sin obviar la potestad del maestro y el respeto del discípulo, con la colaboración de la familia.

Hoy más que nunca, precisamente, hace falta activar modelos éticos razonables, que nos ayuden a convivir, a ser piña, promoviendo valores y principios a través de la vida hogareña. Sin duda, es menester que la decencia pública proteja los valores esenciales de toda vida. A propósito, con la aprobación del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 sobre educación, y de la meta 4.c (ODS 4.c) que reconoce que los docentes son esenciales para la consecución de la Agenda 2030 de Educación, la onomástica de los Docentes se ha convertido, a mi juicio, en la ocasión idónea para hacer un balance de los logros y reflexionar acerca de la manera de hacer frente a los desafíos que perduran en la promoción de la docencia, como puede ser la pérdida de autoridad. Los datos hablan por sí mismos. Se estima que, en total, 264 millones de niños y jóvenes no están escolarizados y, según el Instituto de Estadística de la UNESCO, se necesita contratar a unos 69 millones de nuevos docentes para alcanzar los objetivos de impartir educación universal primaria y secundaria de aquí a 2030. Esta carencia de personal docente se acentúa más entre los sectores vulnerables de la población, es decir, entre las niñas, los niños con discapacidad, los refugiados y los migrantes, y los niños pobres que viven en zonas rurales y remotas del planeta.

Por ello, si los docentes formados y cualificados son esenciales para el derecho a la educación, también los líderes políticos honestos y las instituciones ejemplarizantes, máxime las del Estado social y democrático de Derecho, han de trabajar conjuntamente por esa vocación de servicio a toda la ciudadanía, con especial hincapié hacia esos moradores que tienen poca esperanza de seguir viviendo, al encontrarse por debajo de cualquier definición racional de la decencia humana. Contar historias inspiradoras para promocionar los derechos humanos, puede contribuir a ese impulso moral, tan necesario en el momento presente, al menos para estar en paz con nosotros mismos. Ese es el objetivo de una iniciativa que se lanzó recientemente en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, en una época en que estos principios fundamentales están bajo ataque en muchas partes del mundo.

Ciertamente, la iniciativa, “Buenas historias de derechos humanos”, coincide con la celebración este 2018 de tres efemérides ligadas a los derechos humanos: el 70º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; el 25º aniversario de la Declaración y Programa de Acción de Viena; y el 20º aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Defensores de los Derechos Humanos. Ojalá esto nos sirva para repensar y ser más coherentes con nuestras acciones, puesto que la persistencia de tal pobreza nos deshumaniza y degrada. Por otra parte, la Declaración Universal de los Derechos Humanos ha de ser el documento guía. No lo dejemos arrinconar y, en cualquier caso, jamás olvidemos que intenta delimitar qué cosas son indecentes, o si quieren inaceptables, para cualquier cultura e individuo. Está visto que necesitamos corregirnos cada amanecer. Acostumbrémonos, pues, a que la regla de los hábitos avive en nosotros las honestas costumbres.

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor

Llaman a crear consensos en favor de los pueblos indígenas



Toluca, México.
La diputada Juliana Felipa Arias Calderón, presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas, exhortó a sus compañeros a contribuir de forma comprometida a crear consensos en favor del bienestar de los pueblos indígenas.

Al instalar este órgano parlamentario, la legisladora de Encuentro Social señaló que es necesario generar mecanismos de participación de los pueblos indígenas de manera que tengan mayor representatividad y, por ende, reflejen en mayor medida su sentir. “El reconocimiento jurídico de los pueblos indígenas como sujetos de derecho público es tema obligado para el pleno ejercicio de su libre determinación y autonomía”, manifestó.

Propuso eliminar de la normatividad estatal el término “indígena”, por tener una carga conceptual peyorativa y discriminatoria; “somos pueblos originarios”, concluyó.

La diputada María de Jesús Galicia Ramos, de morena, secretaria de la comisión, luego de señalar su origen otomí, dijo ser testigo del olvido en que viven los grupos indígenas, así como de su desprotección jurídica o gubernamental: “cuando quieren acercarse a alguna autoridad son ignorados por la forma en que visten o la forma en que hablan”.

Estableció que los diputados de su partido están comprometidos a dar voz y resolver los problemas de los cinco pueblos originarios del estado y de los migrantes de otras entidades, esfuerzos que estarán encaminados a lograr igualdad de oportunidades y condiciones de desarrollo.

Imelda López Montiel, legisladora del PT y prosecretaria de la comisión, luego de señalar que pertenece al pueblo mazahua, aseveró que será la voz de las cinco etnias mexiquenses e hizo un llamado a sus compañeros a concretar los cambios requeridos para atender la pobreza y la marginación que padecen los pueblos indígenas.

 El diputado Reneé Rodríguez Yánez, del PAN, estableció que su bancada apoyará la creación de políticas públicas que incidan en el desarrollo de los pueblos indígenas, velando siempre por el respeto a su cultura, tradiciones y costumbres.

El legislador manifestó su beneplácito por pertenecer a esta comisión, que habrá de atender las necesidades de los pueblos originarios, pues aportan a la identidad, historia, cultura y conocimientos ancestrales.

El diputado Israel Plácido Espinoza, del Grupo Parlamentario del PRI, hizo un llamado a la reflexión en este tema, ya que el Estado de México es la entidad del país con mayor número de grupos y población étnica, y se comprometió a trabajar para establecer estrategias que mejoren el desarrollo de los pueblos indígenas, con respeto a sus tradiciones.

La legisladora María del Rosario Elizalde Vázquez, de morena, dijo que trabajarán para hacer valer los derechos de los pueblos originarios y que junto con la comisión de Desarrollo Turístico y Artesanal que preside, impulsarán su progreso económico y social.

También son parte de esta comisión la diputada Rosa María Zetina González, de morena; los diputados Max Agustín Correa Hernández, del mismo partido, y Marlon Martínez Martínez, del PRI. En la sesión se nombró a Juan Manuel Flores Díaz secretario técnico de este órgano colegiado.

PUGNARÁ COMISIÓN POR EL RESPETO A LA DIGNIDAD DE PERSONAS VULNERABLES
Al presidir la instalación de la Comisión para la Atención de Grupos Vulnerables, la diputada Alicia Mercado Moreno (morena) dijo que desde órgano legislativo se impulsarán políticas transversales que ayuden a alcanzar la igualdad y eliminar la discriminación a las personas en situación de vulnerabilidad.

Dijo que esta comisión dejará constancia de su compromiso con los grupos vulnerables mediante la promoción y protección de los derechos humanos, especialmente de niñas, niños, adultos mayores y cualquier persona que se encuentre en esa condición.

“Como representantes populares y miembros de esta comisión estamos comprometidos con el respeto a la dignidad humana y, por lo tanto, las acciones que llevaremos a cabo estarán encaminadas a perfeccionar las leyes estatales y a suprimir actitudes y costumbres que impliquen discriminación de hecho o derecho”, apuntó.

La legisladora Rosa María Pineda Campos (PES), secretaria de la comisión, indicó que se debe legislar con espíritu de inclusión, con la visión de que no se trata de asistencialismo, sino de generar el desarrollo pleno a las personas pertenecientes a los grupos vulnerables.

La prosecretaria, Elba Aldana Duarte, dijo que morena ha basado su composición en escuchar a la ciudadanía y tienen un diagnóstico claro de las necesidades de los grupos vulnerables, por lo que se pronunció por legislar para evitar barreras, limitaciones y prejuicios.

La diputada Araceli Casasola Salazar advirtió que el Grupo Parlamentario del PRD se compromete a ser objetivo y propositivo en todos los asuntos que atañen a la sociedad mexiquense: “Trabajaremos por la atención a las niñas, niños, jóvenes en situación de calle, migrantes, personas con discapacidad, adultos mayores y la población indígena del estado”.

Agregó que trabajarán en las leyes para que las personas sujetas a vulnerabilidades gocen y ejerzan plenamente su derecho de acceso efectivo a la justicia, para que prevalezca el principio de igualdad social.

La diputada Imelda López Montiel, del PT, hizo patente su disposición y convicción para que las propuestas tengan más beneficios y mejoren la calidad de vida de este sector de la población.

La legisladora Lilia Urbina Salazar estableció que el PRI está comprometido a construir escenarios de diálogo, análisis y consensos con las diferentes fuerzas políticas, siempre en función de procurar puentes de comunicación y entendimiento que den solución a las demandas ciudadanas.

Indicó que el propósito de esta comisión debe ser el fortalecimiento del marco jurídico que permita diseñar políticas públicas para la creación de nuevas instituciones que apoyen a las personas en estado de vulnerabilidad; exhortó a las dependencias a poner en marcha programas para el acceso a mejores oportunidades de desarrollo a esta población.

También forman parte de esta comisión las diputadas Brenda Selene Aguilar Zamora (PRI), Claudia González Cerón y el diputado Dionicio Jorge García Sánchez, ambos de morena. Marco Antonio Ramírez Ramírez fue nombrado secretario técnico.