sábado, 1 de septiembre de 2018

Columna los Perezosos



Directivo y maestra niegan educación a infante en Nauzontla, Puebla

  
A la Opinión Pública:
En la Escuela Primaria Melchor Ocampo, CCT 21DPR2653W zona escolar 092 a través de este espacio se da a conocer la queja en contra del Maestro Director Leónides Crescencio Reyes Pérez y la Maestra Rosalba Reyes Reyes, quienes abusando de la autoridad que ostentan amenazaron a tan solo un niño de segundo grado de primaria de nombre Javier, víctima de maltrato por estos supuestos educadores, que no dudaron de igual manera en amedrentar a la madre del infante para que firme documento y así poder sacar al pequeño del colegio.


Es importante mencionar, que nuestro compañero reportero gráfico, Rafael de la Cruz, fue agredido verbal y físicamente por susodichos maestros de este plantel, por lo que se hace un atento llamado a las autoridades de la Secretaria de Educación del Estado de Puebla, en especial al titular C. Ignacio Alvízar Linares, para que tome cartas en el asunto; haciendo responsables a estas personas que laboran en la escuela Melchor Ocampo, por cualquier anomalía o represión que pudiera afectar a los quejosos y a los enlaces que se encargan de dar a conocer este tipo de anomalías.

Es importante mencionar que, si hay maestros con verdadera vocación de educar a la niñez, sin embargo, no olvidemos también que se presenta el caso de supuestos maestros por compromisos políticos que no tienen la vocación, ni la convicción de enseñar a los niños como se debe, esto por la falta de preparación y para acabarla de amolar algunos cuentan con títulos apócrifos.

Cabe hacer mención que en este instituto educativo alumnos del sexto grado de primaria se ven a diario en las afueras del salón de clases “jugando” debido a la ausencia de un maestro, por lo que padres de familia exigen la pronta solución a estos inconvenientes que afectan con creces la situación de los estudiantes.

jueves, 30 de agosto de 2018

La transparencia representa retos y beneficios para los sistemas democráticos, afirma investigadora



Toluca de Lerdo, México
Leticia Contreras Orozco, profesora-investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma del Estado de México, afirmó que la transparencia representa una oportunidad, un reto y un beneficio en los sistemas democráticos.

Al dictar la conferencia magistral ‘El reto del gobierno abierto en los gobiernos locales’ en la Biblioteca del Poder Legislativo, la doctora en ciencias sociales por El Colegio Mexiquense, A.C. puntualizó que, además de la voluntad política, los gobiernos abiertos necesitan del compromiso e interés de la ciudanía en asuntos públicos y una vinculación entre gobierno y ciudadanos para aprovechar la comunicación bidireccional y generar mayor confianza.

"Un gobierno que no tiene nada qué esconder, que es transparente y busca la participación de la ciudadanía, evidentemente tendrá su reconocimiento; es una oportunidad de legitimar, pero también es una oportunidad de generar mejores condiciones", detalló la experta en política, democracia y gestión pública en la era de las sociedades tecnológicas.

Señaló que se deben impulsar acciones como las solicitudes de información, la elaboración de presupuestos participativos con la sociedad, foros abiertos, plataformas cívicas a través de organizaciones civiles, apertura de información en redes sociales, uso de aplicaciones para denuncias y aplicación de encuestas o sondeos.

Respecto al papel que juega el internet como herramienta de información de los gobiernos, Contreras Orozco dijo que el uso de las redes sociales es uno de los mayores retos que tienen los gobernantes, ya que solo las utilizan para emitir mensajes y no para establecer una comunicación con la ciudadanía; además, señaló que los sitios web gubernamentales simulan transparencia con la escasa información que presentan.

Por otro lado, el contralor del Poder Legislativo, Victorino Barrios Dávalos, quien fue moderador de la conferencia magistral organizada por la dependencia que encabeza, coincidió con Contreras Orozco respecto a la renuencia de los gobiernos por informar sobre temas presupuestales, lo que genera desconfianza entre la ciudadanía respecto al actuar de los gobernantes.

Algo más que palabras


Las adversidades nos acorralan

“Uno tiene que darlo todo para que no le roben la esperanza y pueda ser salvado por ella”

Todo requiere esfuerzo y tesón para no hundirse, máxime en un momento bastante complicado, puesto que somos una generación con multitud de problemas globales, que requieren la colaboración de todos. Nada hay más admirable y heroico, que vivirse y revivirse, que sacar valor del hoyo mismo de las desdichas. Ahí está el desafío de los flujos migratorios, con un gentío en movimiento permanente que impresiona, ya sean desplazados por los conflictos y las guerras, el cambio climático que está redibujando el mapa de los lugares donde la gente puede vivir, o por el deseo de mejorar sus vidas con nuevas oportunidades, impulsándonos a ser más corazón. Ciertamente, aquellos que emigran esperan de nosotros la acogida, llevan consigo sentimientos de confianza y de esperanza que les anima y reanima a empezar de nuevo. No les trunquemos su anhelo.

Asimismo, tenemos la galopante desigualdad económica entre países y dentro de ellos; cuestión que resulta verdaderamente escandalosa, genera multitud de adversidades, puesto que todos tenemos derecho a esperanzarnos con empleos decentes y salarios justos. Bien es verdad que esta brecha diferenciadora ha sido reconocida como uno de los retos más importantes de nuestro tiempo en el ámbito social, económico y político y ocupa un lugar preponderante dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible; sin embargo, lejos de cesar va en aumento, quizás porque no se consideran los imperativos morales y éticos a tener en cuenta.

A mi juicio, somos una sociedad irresponsable, que suele hablar mucho y hacer poco, a la que le cuesta hacerse piña, excluyente, que margina en vez de reintegrar, empezando por la propia familia. En efecto, nuestros hogares han dejado de ser un fermento de bondad, amor y cuidado mutuo. Y esto, desde luego, es nefasto para nuestro correcto desarrollo humanístico, encaminado a unirse y a reunirse, a conciliar y reconciliar posturas, a encontrarse y a reencontrarse con esa unidad de pulsos que nos engrandecen. Ahí radica la expectativa, en esa alianza por la que todos tenemos que trabajar, sabiendo que por muy fuerte que sea la fatalidad, son los espíritus ensamblados los que levantan los pueblos.

En consecuencia, por muchas adversidades que nos acorralen, jamás podemos rendirnos. La realidad por si misma ya es una contrariedad de abecedarios, que nos insta a entendernos mediante el diálogo y las relaciones pacíficas. El último informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en referencia a la reciente escalada de violencia y la delicada situación humanitaria en Palestina, nos esclarece al respecto, sobre lo importante que es la unidad del ciudadano de a pie, en el que se destacan los esfuerzos de los hombres y mujeres, tanto de Israel como de Palestina, que superan el cinismo y la desesperación “tomando medidas concretas para promover la tolerancia y forjar un futuro común”. O sea, un porvenir en familia, donde el mismo lenguaje es un armónico latido compacto.

Por eso, es fundamental que cada uno se esfuerce en vivir la propia vida con una actitud responsable y de donación hacia sus análogos. Sin este fundamento cooperante, la sociedad se enfrenta en contiendas inútiles, verdaderamente destructivas. A pesar de las densas nubes sobre nuestro mañana, jamás nos dejemos abandonar, poniendo en el centro de nuestras existencias la pertenencia y el compromiso responsable de estar ahí siempre, como una fuerza humanitaria dispuesta a adoptar modelos de consumo y producción sostenibles y a cambiar nuestro modelo económico sustancialmente. También a la hora de convivir, la sociedad no puede olvidar la referencia a esa gramática de familia unida, en la que todos son imprescindibles y necesarios. Fortalecida, además, esa entidad entre el ser humano y su hábitat, los problemas que hoy aparecen sobre el horizonte, empezarán a resolverse apoyados en el sólido fundamento de valores estéticos compartidos. Indudablemente, todos los infortunios se superan.

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor