lunes, 11 de junio de 2018

Exponen propuestas alternativas para mitigar consecuencias de contaminación



Ciudad de México
MINERÍA URBANA
La minería urbana como alternativa para la extracción de minerales, fue una de las propuestas alternativas surgidas de la mesa titulada “Mitigación y prevención de la contaminación por actividades extractivas”, como parte del Foro Desarrollo Urbano y Planeación, en el marco de la Feria del Libro y Festival Cultura Librofest 2018, en la unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Ahí, se analizó cómo hacer una minería más sustentable al tiempo de abordarse el tema de la reducción del impacto ambiental de las pilas y baterías de desecho que contienen alto contenido en metales.

Se concluyó que no necesariamente se deben explotar yacimientos mineros para la extracción de minerales como el níquel, cadmio, cobalto, sino implementar e incentivar, en su lugar, la minería urbana, fomentando así la reutilización y aprovechamiento de los minerales a partir de las baterías y dispositivos electrónicos ya inservibles.

Esta práctica no sólo reduciría la contaminación, sino también la necesidad de explotar yacimientos para conseguir este tipo de minerales.

Desde la Academia se han desarrollado diversos procedimientos para poder llevar a cabo este aprovechamiento, al tiempo que se habló de la importancia de industrializar estos procedimientos para hacer posible el aprovechamiento al máximo y en grandes cantidades de todos los residuos generados a partir de las baterías y los artículos electrónicos, incorporándoseles a los procesos productivos o a la distribución de estos minerales, pudiendo las empresas mineras volver a comercializarlos.


CUERPOS DE AGUA, USADOS COMO RECEPTÁCULOS DE AGUAS RESIDUALES NO TRATADAS

Otra ponencia de esta primera mesa versó sobre la contaminación por metales pesados en la Cuenca Alta del Río Lerma del Estado de México, evidenciando que al no tener consideraciones sobre las capacidades de carga de los ríos y de los ecosistemas, se favorece la contaminación de los mismos, perdiendo así los servicios ecosistémicos que estos cuerpos de agua pueden brindarnos.

En la ponencia se explicó cómo, cuando se conforma una localidad, al inicio los cuerpos de agua tienen la posibilidad de asimilar las descargas, pero conforme prolifera la industria y el crecimiento demográfico se genera una mezcla de diferentes contaminantes como podría ser materia orgánica, metales pesados y químicos como resultado de los procesos industriales y de las actividades agrícolas, utilizando estos cuerpos de agua como receptáculos de muchos contaminantes y ante una situación de escasez de agua, que cada vez se acentúa más, no nos preocupamos por la contaminación de estos cuerpos de agua que finalmente podrían ser una fuente importante de abastecimiento, incluso para el consumo humano.

Se advirtió que no sólo estamos contaminando el medio ambiente, sino también reduciendo nuestras potenciales fuentes de agua que pudiéramos aprovechar sin necesidad de invertir tanto para tratarlas.

Uno de los puntos importantes tiene que ver con los compromisos por parte de la ciudadanía como del gobierno municipal, la industria y del sector agrícola para que toda el agua utilizada sea tratada antes de vertirla a los cuerpos de agua y cumplir la normatividad al respecto.

Esto implica, tener conciencia y participación por parte de estos sectores de la población; del gobierno para vigilar que las descargas de aguas residuales cumplan con la norma y sancionar a quienes viertan aguas con residuos sin cumplir la normatividad.

Se mencionó que en otros países cualquier actividad tiene su propia planta de tratamiento y tratan sus aguas antes de descargarlas a los cuerpos de agua, con una calidad adecuada, siendo hacia allá donde México debería dirigirse.

En este punto se hizo un alto para reflexionar al respecto, porque al no ser tan “taquilleras” este tipo de estrategias, como sí lo es, por ejemplo, la construcción de una carretera, nadie le apuesta a tratar el agua residual, sin embargo, ello abona a que posteriormente pueda abastecerse.


ASEA, UN LARGO CAMINO POR ANDAR

La tercera ponencia de esta primera mesa fue sobre el tema de la Regulación Ambiental en el sector hidrocarburos, en donde se explicó que como resultado de la reforma energética se creó la Agencia de Seguridad de Energía y Ambiente (ASEA), que procura evitar impactos ambientales y que las empresas cuenten con seguros, para tener recursos económicos y actuar en caso de una contingencia para el saneamiento, de tal manera que con la participación de las empresas privadas en este sector pudieran garantizarse conductas que no generan impactos ambientales.

Esta Agencia comenzó a funcionar hace casi tres años por lo que para hacer una evaluación sobre su eficacia en términos de mitigar impactos ambientales faltarían como 4 o 5 años, pues recientemente se realizó la licitación para los contratos de exploración con las rondas -el mecanismo a través del cual se determina qué empresa extranjera se queda con un contrato de exploración en materia de hidrocarburos en aguas profundas.

Se subrayó la importancia de que ASEA brinde los incentivos y recomendaciones correctas, pero también sancione a las empresas contaminadoras y esas sanciones sean suficientes para recuperar los ecosistemas ambientales.


REUTILIZACIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS, LA APUESTA

La segunda mesa del Foro versó sobre el tema de la contaminación por residuos sólidos y los tres ponentes enfocaron sus estudios y propuestas en la Ciudad de México, como una de las ciudades emblemáticas de los distintos programas y estrategias para contribuir al mejor manejo de los residuos sólidos.

Las reflexiones en esta mesa estuvieron orientadas a pensar que es importante la contribución de la sociedad en materia de la separación correcta de los residuos, porque cuando se mezclan ya no se puede utilizar el cartón o el papel, por ejemplo, y eso implica que terminan siendo un residuo listo para un relleno sanitario en vez de ser aprovechado y reincorporarse a través de procesos productivos.

Se advirtió sobre la falta de conciencia para revalorar los residuos por parte del sector privado, gobierno y sociedad civil, quienes ven el residuo como basura carente de algún valor, pero hay una riqueza enorme por aprovecharse para generar energía. Por ejemplo, hay un reactor que genera biogás a partir de la basura, para producir energía eléctrica.

En otros países, se explicó, el 40 por ciento de su energía proviene de los residuos, siendo ideal que México migrara a esas instancias para el uso de energías alternativas con las cuales se resuelven dos problemas: producen energía y reducen la basura generada.

Y aunque la ciudadanía ve el tema de la basura como un problema a resolver por el gobierno, lo cierto es que es un problema complejo en el sentido de la falta cultura para disponer los residuos adecuadamente y se utilicen, incluso, los parques como botaderos de basura.

Por otra parte, se subrayó, es necesario crear incentivos adecuados para la industria en términos de sus empaques y embalajes, siendo indispensable se hagan cargo de ellos quienes los producen, por ejemplo, una embotelladora tendría la responsabilidad de recuperar el envase que genera.

Los ponentes enfatizaron en la urgente necesidad de cambiar la forma de pensar y la normatividad en cuanto a los empaques y embalajes al tiempo de advertir que, de continuar con las prácticas actuales de consumo y producción, esto será un obstáculo para lograr los objetivos de lograr cero basura.

Mencionaron que otro problema adicional tiene que ver con la valorización, porque en general, cuando se hace el programa de recolecta, los sindicatos de limpia se sienten los dueños de la basura y entonces muchos de los productos que pueden ser valorizados como el pet, aluminio y el vidrio entre otros, pero hay un proceso de pre-pepena que ellos en sus redes comercializan, y estos ingresos de aprovechamiento de esos residuos no llegan al gobierno para poder destinarlos para mejorar las unidades recolectoras, mejores rutas y comprar más unidades. Es ahí donde hay un problema de prácticas informales difíciles de modificar.

Sería pertinente pensar cómo vincular a todos esos grupos de pepenadores para que ello no implique una pérdida de ingresos para ellos, sino ver cómo se pueden incorporar al propio proceso de aprovechamiento de los residuos sólidos, de tal manera que se tenga menos impacto ambiental, aunque advirtieron, el problema es que hay muchos intereses detrás y desafortunadamente los intereses particulares o del algunos grupos no son coincidentes con el bienestar colectivo.


CUERPOS DE AGUA CONTAMINADOS POR RESIDUOS QUÍMICOS DE MEDICAMENTOS

La tercera mesa del Foro tuvo como tema central la contaminación del agua y se trató de reflexionar de nuevos problemas como la contaminación de cuerpos de agua por residuos químicos desechados por el ser humano como la ingesta de medicamentos.

Se explicó que un bajo porcentaje de las sustancias de estos medicamentos es asimilado por el organismo y el resto es orinado o excretado, y a ello se debe que se estén identificando nuevos contaminantes emergentes en los cuerpos de agua, así como en aguas residuales que finalmente terminan contaminando ecosistemas completos.

En los cuerpos de agua y en las residuales se está hallando presencia importante de antibióticos, anticonvulsivos, antihistamínicos, antidepresivos, hormonas, producto de las prácticas de salud.


EL AGUA, NEGOCIO REDONDO

Otro tema abordado en esta tercera mesa fue la contaminación del agua, en donde se mencionó que después del sismo de 1985, como resultado del movimiento sísmico, la recomendación del gobierno a la ciudadanía fue consumir agua embotellada, porque no se sabía si se habían movido las aguas fósiles, que son las contenidas hasta el fondo de los mantos acuíferos y contienen una alta cantidad de metales pesados de manera natural.

Sin embargo, a la hora de hacer esta recomendación muchas empresas privadas dedicadas a la comercialización de agua embotellada vieron un negocio muy fructífero, porque pagan centavos por el agua que utilizan para embotellar y por un litro de ella se desperdician en el proceso del embotellado hasta 70 litros de agua, porque se requiere una cantidad considerable de agua para fabricar la botella de pet y eso es contradictorio, porque se termina perdiendo mucha más agua que la contenida en la botella de agua.

Y aunque se reconoció la complicación de echar atrás este tipo de prácticas y modificar los intereses alrededor de estos sectores, esto no es imposible, e insistieron en que la apuesta de México debería ser prohibir la comercialización de agua embotellada y las ganancias de las empresas embotelladoras de agua deberían destinarse para dar mantenimiento y mejora a los sistemas de agua y de ese modo garantizar que el agua recibida por los ciudadanos en sus domicilios cumple con los estándares de calidad, al tiempo de subrayar que en realidad no se sabe si el agua embotellada cumple o no con la calidad.

Fue aquí donde se hizo mención de un estudio realizado por un alumno de la UAM, el cual reveló que muchas de las botellas de agua embotellada incumplen con la normatividad de calidad y eso se traduce en que estamos pagando una cantidad muy alta por una supuesta seguridad y no hay tal.

Se reflexionó en torno a los bebederos públicos gratuitos, medida supletoria a la prohibición de la comercialización de botellas de agua, beneficiando así a gran parte de la población.

A manera de explicación se dijo que la apuesta sería regresar al sector público: que las autoridades inviertan y los ciudadanos tengan disposición de pagar el servicio de agua potable, pero en contraparte que los sistemas de agua garanticen su calidad, para tener confianza y dejar de comprar agua embotellada que termina contaminando, y en manos de trasnacionales privadas que no regresan al país esa riqueza, enriqueciéndose a costa de los mexicanos.

Otra problemática abordada fue la contaminación de la industria textil de mezclilla en el Río Atoyac, la cual utilizan un componente recalcitrante, el índigo carmín, difícil de remover de las aguas residuales.

CONFORT Y VIVIENDA SUSTENTABLE

La mesa cuatro versó sobre el tema de Confort y Vivienda sustentable, aquí las discusiones estuvieron centradas en cómo a partir del uso de técnicas de construcción incluso tradicionales y cómo por el simple hecho de orientar los edificios, podemos tener un menor impacto ambiental aprovechando la iluminación, la ventilación, así como las propiedades térmicas de los materiales, de tal manera que no se requieran ventiladores ni climas, ni utilizar la luz por muchas horas al día.

La reflexión fue repensar cómo se están haciendo las edificaciones en la Ciudad de México y realmente comenzar a promover estas construcciones bioclimáticas donde se aprovechen las condiciones naturales.

HACIA UNA REALIDAD INSOSLAYABLE

En la quinta mesa se abordó el tema del cambio climático y los compromisos que en este sentido tiene México, sobre todo tras la firma del Acuerdo de París donde cada país presenta sus compromisos y contribuciones nacionalmente determinadas para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, cantidad de energía que se produce por hidrocarburos y la que se producirá por fuentes alternativas y limpias.

En este marco, una de las apuestas de México fue contribuir en la reducción del carbono negro, un contaminante de vida corta que está en el ambiente unas cuantas horas, hallándose en micropartículas que terminamos respirando todos.

De este contaminante tiene importante incidencia su control, no solo por su carácter térmico y por lo tanto de cuánto contribuye al calentamiento global y su incidencia en la salud, siendo la apuesta del país identificar estrategias para el control y reducción del carbono negro y a partir de ello poder contribuir a mitigar las consecuencias de la contaminación.

Muchas estrategias de estas contribuciones implican eficiencia energética (consumir menos energía); hacer la transición de hidrocarburos a combustibles alternativos; ver cómo se contribuye al secuestro de carbono a partir de la conservación de los bosques y tratar de recuperar las hectáreas de bosque se han estado perdiendo porque éstos son sumideros de carbono.

En el Acuerdo de París, se explicó, en aras de sumar la mayor cantidad de naciones se firmó no como un acuerdo vinculante, es decir, los compromisos que asumen quedan suscritos en un acuerdo de voluntades, no hay sanción ni consecuencia de que no lo hagan, siendo lo preocupante que con todas estas cartas de buenas intenciones de los países adheridos al Acuerdo de Paris, no son suficientes para evitar que el calentamiento del planeta sea inferior a los 2 grados centígrados punto clave para evitar impactos catastróficos e irreversibles, pues hay estimaciones que aun cumpliendo los países con sus compromisos, la temperatura aumentará 2.9 grados centígrados, rebasando así la línea de inflexión.

A manera de conclusión, los ponentes de este Foro expresaron que la negación rotunda de reconocer que nosotros estamos contribuyendo a la contaminación y a acelerar el cambio climático a través del cambio de uso de suelo, la quema de combustibles fósiles, los patrones de consumo y de producción, nos aproxima cada vez más a tener que afrontar las inminentes consecuencias que ello nos traerá.

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